Monotributo: llega la nueva tabla y esto es lo que tenés que saber antes del 5 de agosto
Se viene una de las dos citas anuales que ningún monotributista debería dejar pasar: la recategorización de julio, que este año trae novedad doble. Además del trámite habitual, entra en vigencia una nueva tabla de categorías con valores actualizados por inflación. Te contamos qué cambia, cuánto se va a pagar desde agosto y cómo evitar los errores más comunes.

¿Por qué suben los valores?
Desde la reforma de 2024, el Monotributo se actualiza automáticamente dos veces por año —en enero y en julio— según la inflación del semestre anterior. Con el dato de junio publicado por el INDEC (1,9%), el primer semestre de 2026 cerró con una suba acumulada del 16,8%, y ese es exactamente el porcentaje en que se ajustan todos los valores del régimen: los topes de ingresos de cada categoría, las cuotas mensuales, el precio máximo unitario de venta y los límites de alquileres.
Ojo con un detalle: al momento de escribir esta nota, ARCA todavía no publicó el cuadro oficial en su web, así que todavía no tenemos los números definitivos. Cuando estén publicados los vamos a compartir!
La recategorización: del 15 de julio al 5 de agosto
Con la tabla nueva en mano, llega el trámite: entre el 15 de julio y el 5 de agosto tenés que revisar tus últimos 12 meses (julio 2025 a junio 2026) y verificar si tu categoría sigue siendo la correcta, pero comparando contra los valores actualizados, no contra los viejos…
Recordá lo básico: si tus parámetros no cambiaron de rango, no hacés nada y seguís donde estás. Tampoco se recategorizan quienes llevan menos de 6 meses en el régimen. Y en cuanto a los pagos: la cuota de julio se abona con los valores actuales; los montos nuevos (y tu eventual nueva categoría) rigen desde el vencimiento de agosto.
Tres errores que conviene evitar
1)Confundir “cobrado” con “facturado”. Para la recategorización cuentan los ingresos devengados, no los percibidos. Una factura que emitiste en junio y vas a cobrar en agosto entra en el semestre que estás evaluando, aunque la plata todavía no haya llegado a tu cuenta.
2)Aceptar la sugerencia del sistema sin chequearla. La recategorización simplificada de ARCA te muestra la facturación que el organismo tiene registrada (tus comprobantes electrónicos) y te propone una categoría. Muy cómodo, pero esa cifra puede estar incompleta: cobros por transferencia, billeteras virtuales o posnet pueden no estar captados en su totalidad. Contrastá siempre contra tus propios números antes de confirmar.
3)Mirar solo la facturación. La categoría depende de cuatro parámetros: ingresos, alquileres devengados, superficie afectada y energía eléctrica. Podés tener ventas estables y aun así corresponder un cambio de categoría si alguno de los otros parámetros varió.
¿Y si no hago el trámite?
Si te correspondía subir de categoría y no lo hiciste, quedás en la que estabas, pero hasta que ARCA lo detecte… El organismo cruza tus comprobantes con consumos, movimientos bancarios y billeteras virtuales, y puede aplicar una recategorización de oficio, notificándote en tu Domicilio Fiscal Electrónico y reclamando las diferencias con intereses y sanciones. Eso sí: si te correspondía bajar de categoría y no lo hiciste, ARCA no te baja de oficio; el que pierde con la omisión sos vos (“la casa siempre gana”).
En resumen
La actualización semestral existe para que la inflación no te empuje artificialmente a categorías más altas: si tus ingresos crecieron menos que el 16,8%, es probable que te quedes donde estás (aunque la cuota igual sube, porque se ajusta por el índice). Agendá el trámite antes del 5 de agosto, esperá la tabla oficial de ARCA para confirmar los números finos y hacé las cuentas con ingresos devengados. Esta recategorización define lo que vas a pagar hasta enero de 2027: dedicale los 10 minutos que merece.
¡Y si necesitas ayuda, no dudes en contactarte con la mesa de ayuda de MonotriBot!